Cómo saber cuando el juego se ha apoderado de su vida

Publicado Feb 2, 2018


Fuente: KienyKe

En 1992 la Organización Mundial de la Saludreconoció la ludopatía como una enfermedad. Este trastorno provoca en las personas un deseo incontrolable por jugar y apostar, privándolas de la capacidad de controlarse y retirarse cuando sea suficiente. 

Aunque no hay cifras oficiales que permitan dimensionar el impacto real de la ludopatía, informes de importantes medios británicos confirman que entre el1% y el 3% de la población mundial padece de esta enfermedad.

¿Cuáles son los síntomas?

Según la Sociedad Americana de Psicología, una persona debe cumplir con al menos cinco de los siguientes síntomas:

Preocupación: Tiene pensamientos frecuentes sobre experiencias relacionadas con el juego.
Recurso a ajenos: Recurre a la familia, amigos o conocidos para obtener recursos financieros para jugar.
Tolerancia: El sujeto requiere apuestas mayores o más frecuentes para experimentar la misma emoción.
 Arriesgar relaciones significativas: Sigue jugando sin importar que pierda una relación, empleo o oportunidad significativa.
Abstinencia: Irritabilidad o inquietud con intentos de dejar o reducir el juego.
Evasión: Ve el juego como escape de los problemas o para mejorar su estado de ánimo.
Revancha: Intenta recuperar lo perdido jugando más veces.
Mentiras: Oculta a su familia, conocidos y terapeuta la cantidad de dinero que apuestas.
 Pérdida de Control: La persona busca sin éxito reducir el juego.
Actos Ilegales: El jugador viola la ley para conseguir el dinero de las apuestas.

Es por esto que Coljuegos consolidó una Política de Juego Responsable que sirva como referencia para la industria y tenga un efecto directo en el bienestar de quienes acceden a esta alternativa de entretenimiento.

La Entidad aplicó una encuesta a 551 operadores del sector y los resultados del sondeo confirmaron que la mayoría de las empresas no cuenta con una estrategia vigente para promover el juego responsable.

El primer paso fue el desarrollo de seis mesas de trabajo, que contaron con la participación activa de los operadores de esta industria, los jugadores y todas las personas interesadas en los juegos de suerte y azar para revisar de manera detallada los factores determinantes de esta política.

Durante el primer encuentro, el gremio analizó el conocimiento del cliente, para caracterizar de manera detallada el perfil de quienes usan máquinas tragamonedas, compran la lotería o participan en bingos. En la segunda mesa de trabajo analizaron las alternativas de autoexclusión de los juegos de azar, cuándo esta actividad deja de ser divertida y se convierte en una conducta compulsiva.

La idea a futuro es que el cliente pueda acceder a un Registro Nacional de Autoexclusión, para bloquear la posibilidad de hacer nuevas apuestas durante un periodo determinado de tiempo.

El 17 de octubre se llevó a cabo la tercera mesa de trabajo, donde analizaron la consolidación de un programa de prevención y autoayuda para que cada cliente tenga las herramientas para identificar a tiempo cualquier conducta dañina y pueda acceder a una línea nacional donde puede informarse y conocer alternativas de tratamiento.

Finalmente, el pasado siete de noviembre cerraron el ciclo de mesas de trabajo revisando temas clave como las estrategias de comunicación para el jugador, la construcción de una cultura de juego responsable y la responsabilidad social de las compañías dedicadas a los juegos de suerte y azar.