Asobancaria alerta por sobre uso del efectivo

Publicado Jan 26, 2018



A pesar de la digitalización global, el sobreuso del efectivo en muchos países continúa siendo una problemática persistente.La nula trazabilidad entre movimientos realizados a través de dinero en efectivo facilita la realización y desaparición de rastros de actividades criminales, fomenta la informalidad y debilita la capacidad fiscal de los países.

Asobancaria creó y lideró el denominado Proyecto F para la reducción del sobreuso del efectivo y la masificación de los medios de pago electrónico (MPE) en Colombia. Este proyecto, en el que participaron centros de pensamiento y entidades tanto del sector privado como público, se articuló como una estrategia interinstitucional que puede ser considerada como la primera de esta naturaleza en el país.

En la actualidad, los pagos de las personas conherramientas digitales resultan ser cada vez más comunesen establecimientos comerciales o sistemas de transporte,bien sea a través de tarjetas débito o crédito. Por su parte,en el ámbito empresarial, las transferencias electrónicasse han posicionado como un instrumento propicio para laejecución de pagos masivos, entre ellos, los relacionadoscon la nómina, los proveedores y, en el caso del sectorgobierno, con la dispersión de subsidios.

Sin embargo, de manera paradójica, a pesar de la mayoroferta de las herramientas y mecanismos digitales para larealización de pagos y transferencias electrónicas, envarias zonas del mundo no se ha generado unadisminución sustancial en la utilización del efectivo.

Desafortunadamente, las consecuencias negativas parauna economía por cuenta del sobreuso del efectivo no sondespreciables. De allí que uno de los indicadores de seguimiento de lapolítica pública en contra de lacriminalidad/ilegalidad/evasión y en favor de la inclusiónfinanciera se encuentre en el tamaño del efectivo dentrodel total del dinero circulante de una economía (o mejorconocido como dinero transaccional), y por ellodistintos países han incorporado de manera explícitadentro de los objetivos de sus políticas públicas reducir elsobreuso del efectivo.

Uno de los principales líderesinternacionales en este frente es Suecia, donde seestableció una política para reducir el uso del efectivo,soportada en nuevas tecnologías y con el propósito dedesarrollar la transaccionalidad digital, sin sobrecostos porsu carácter online. Con estas medidas se logró reducir eluso del efectivo a niveles de 1/5 respecto al promedio delos países desarrollados.

El país dista de los referentes internacionales en materia de uso del efectivo y es prioritario que bajo el nuevo Gobierno se continúen focalizando esfuerzos para consolidar las estrategias desarrolladas y avanzar hacia un ecosistema de pagos moderno, eficiente y proclive al desarrollo económico y social de los colombianos.